Mi hijo estudia y suspende: qué puede estar pasando

Que un adolescente estudie y aun así suspenda puede ser muy frustrante. Para él, porque siente que todo su esfuerzo no sirve de nada. Para la familia, porque cuesta entender qué está pasando.

Muchas veces la primera reacción es pensar que necesita estudiar más. Más horas, más tardes delante de los apuntes, más presión antes de los exámenes.

Pero el problema no siempre está en la cantidad de estudio. Muchas veces está en el método.

Estudiar más no siempre funciona

Hay alumnos que pasan mucho tiempo con los libros abiertos, pero no aprovechan bien ese tiempo. Leen varias veces el mismo tema, subrayan demasiado, copian apuntes o intentan memorizar sin entender.

Desde fuera parece que están estudiando. Y realmente lo intentan. Pero si no tienen una estrategia clara, el resultado puede no mejorar.

Por eso, cuando un alumno suspende aunque estudie, conviene hacerse otra pregunta:

¿Sabe realmente cómo estudiar?

El problema puede no ser la capacidad

Suspender no significa que un alumno no sea capaz. Tampoco significa siempre que no se esfuerce.

A veces falla la organización.
A veces falla la concentración.
A veces falla la forma de repasar.
A veces se bloquea en el examen.
Y a veces simplemente nunca le han enseñado un método de estudio que pueda aplicar de verdad.

Decirle “tienes que estudiar más” puede no ayudar si no sabe por dónde empezar.

Lo importante es cambiar el enfoque

En lugar de centrarnos solo en las horas, es más útil trabajar cómo estudia:

cómo se organiza, cómo prepara los exámenes, cómo reparte el tiempo y cómo se enfrenta a los momentos de bloqueo.

Cuando un alumno aprende a estudiar con un método claro, gana autonomía. También gana seguridad, porque deja de sentir que todo depende de echar más y más horas.

El Método Shiny

En ShinyPeople hemos creado el Método Shiny, un programa presencial en Salamanca para adolescentes de 12 a 17 años que quieren mejorar su forma de estudiar.

Durante 5 semanas trabajamos la organización, las técnicas de estudio, la planificación y la confianza ante los exámenes.

No se trata solo de aprobar una asignatura concreta. Se trata de que el alumno aprenda a estudiar mejor y pueda aplicar ese método en su día a día.

Si tu hijo estudia y suspende, quizá no necesita más presión. Quizá necesita una forma distinta de estudiar.

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